miércoles, 17 de agosto de 2011

Les parisiens et leur vie...

Ahora mismo estoy viviendo un cliché, un bastante común y que se da en todo el mundo, hablo del sueño de visitar París, recorrer los paseos en bicicleta, enamorarte, leer un libro en uno de los puentes que cruzan el Sena, comer dulces de manera coqueta, comprar en los Bulevares, sacar fotos con una Polaroid de todos los monumentos, llenar tus brazos de bolsas de reconocidas marcas, sentirte como una modelo todos los días, ver amanecer desde una habitación con vistas a la Torre Eifel...No me he ido a París, aunque me siento como si estuviera en la ciudad del amor.
 
Tal vez sea porque todo lo que me rodea tiene un toque francés: mis peliculas favoritas son francesas (LOL, Amélie, El erizo, Seráphine...), las canciones más escuchadas son de autores franceses que cantan en inglés con su acento tan adorable o en su propio idioma transmitiendo alegría, o tal vez será porque últimamente mis días están siendo Miss Dior Chérie.
 Ya sé que un perfume no puede ser un adjetivo ni expresar una sensación, a menos que hayas asociado una serie de imágenes a su olor...


Cuando voy a las perfumerías no puedo resistir, ni quiero, la tentación de coger los frascos de prueba y rociar ligeramente mis muñecas cuando las dependientas no miran. Una vez me pillaron y me dijeron que para algo estaban las tiras para probar perfumes...El caso es que es una fragancia que me transporta hasta las calles francesas, esas que salen en tantas películas en las que la protagonista termina encontrando a su príncipe azul, me provoca unas ganas terribles de entrar en una de esas pastelerías decoradas estilo Maria Antonieta y pedir una de sus bandejas de dulces; me dan ganas de leer poesía sentada en el césped de sus jardines...
Y todo eso antes de ver que la imagen publicitaria consistía en una chica volando sobre el cielo de la ciudad del amor agarrada a millones de globos. Yo siempre he querido hacer eso...o como mínimo comprarme un montón de globos de colorines y soltarlos en un día nublado para que llenen el cielo de color.
Prestad atención, a lo mejor un día lo hago.

Pd: Siento no haber posteado nada en tanto tiempo, he estado ocupada recorriendo las calles de mi ciudad del amor  imaginaria.

besos<3

1 comentario:

  1. Ay, pues yo soy casi lo contrario a ti!
    A ver, sí que me encantaría ir a Paris porque tiene que ser una ciudad preciosa y con mil lugares dignos de ver, pero sin embargo no me atrae demasiado lo francés. Y eso que estudié francés como 2º idioma en el instituto, pero ni me gusta especialmente el idioma ni la forma de ser de los franceses ni ese rollo romántico-cursi que nos venden. Que luego seguro que no es tanto así, pero a mí lo que no me gusta es esa imagen típica. Ni tampoco me va demasiado la música o el cine francés... no sé, ya te digo que no es que lo odie pero no soy muy fan de lo galo. Eso sí, los macarons están buenísimos... y las galettes bretonnes ni te cuento jajaja
    Y oye, que para gustos colores! Yo siempre fui más anglosajona.

    1 beso!

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